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jueves, 2 de octubre de 2008

VISITA DE LOS CHICOS A ESTE Y A OTROS BLOGS

Tenemos una muy buena noticia: Los chicos de 2° 3°, después de esperar ansiosos bastante tiempo hasta que se restauró el servicio de Internet en la sala de computación de la escuela, pudieron visitar este blog, que se abrió a mediados de agosto, y el de "reletra". Fue el martes 30 de septiembre.
Se encontraron con estos inconvenientes: Intentaron entrar en el blog "losdecuartosegunda", pero no pudieron. Quisieron ver las fotos del blog "reletra", pero un "cartelito" en la pantalla les impedía acceder a ellas.
Nancy Morales, asesora de nuevas tecnologías, estuvo presente y podrá explicarles mejor que yo el porqué de estos problemitas. Ella nos acompaña en casi todos los encuentros y es una colaboradora incondicional.
Los chicos, al principio, se sintieron algo desorientados, pero pronto, con ayuda de ambas docentes, algunos crearon su cuenta y todos entraron en los dos blogs, donde leyeron en su totalidad entradas y comentarios. Demostraron tener expectativas y entusiasmo por ver sus propias producciones y las de otros chicos, hasta manifestaron cierta sorpresa. Las profesoras les sugirieron que, además de leer, agregaran comentarios en todos los blogs, así estimulaban a los chicos de los otros cursos. Sin embargo, los escribieron sólo en su blog, quizá por timidez, pero se van animando cada vez más. Opinaron también sobre los distintos encuentros y el proyecto en general.
Estoy muy contenta, porque participaron todo el tiempo con interés y respeto, interactuaron entre ellos, con Nancy Morales y conmigo, su profesora de Lengua. Creo que la actividad del viernes, con la computadora como herramienta, contribuyó para que se dieran cuenta del protagonismo cada vez mayor que van teniendo en nuestro Proyecto y de cuánto valoramos sus aportes. Un incentivo importante para ellos fueron los comentarios que de sus producciones hicimos las tres docentes del Proyecto y los coordinadores del taller de teatro.

martes, 23 de septiembre de 2008

PRODUCCIONES BASADAS EN UN CUENTO

Los chicos debían leer el cuento "Sangre en la boca", de Jorge Consiglio:

Estoy corriendo como un animal. A toda la velocidad que me dan las piernas. Voy bajando por Roca hacia el río. El desnivel de la calle me ayuda pero también les da ventaja a los tres imbéciles que vienen detrás de mí desde la esquina del Imperial.
Corro como un caballo desbocado y noto que me crece en el costado un dolor negro que me roba el poco aire que me queda. Me lleno de terror: sé que si aflojo se me acaba la vida. O, peor, empiezo con otra cosa que es más terrible que la muerte. Entonces, trato de olvidarme del puto dolor y me digo: corré, hermano, corré, corré que te tragan las fieras, no aflojes, corré, corré, carajo. Y, por un momento, aunque yo mismo no termino de creerlo, imagino al sucio de Molina, con su cara ovalada llena de granos, diciéndome que ninguna repetición dice lo mismo.
Cruzo Chilavert a todo lo que da y no me atropella un auto azul porque el tipo que lo maneja tiene reflejos y me esquiva. Así que sigo dándome con alma y vida y a mitad de cuadra alcanzo a ver, medio escondido por la gomería, el tronco quemado que usamos como punto de reunión.
En ese lugar, hace un par de veranos, conocí a Clavo. Aquella vez me pareció más alto de lo que después comprobé que era. Tenía un águila tatuada en el hombro y un gesto de asco en la cara que no se le borraba ni con medio kilo del mejor grass. Llevaba dos argollas enormes colgando de las orejas. Decía que se las había regalado un gitano que adivinaba la suerte. No sé. Nunca se sabe. Clavo hacía poco que había llagado al barrio. Venía desde Trelew. Vivía en el cuarto piso del Alcorta con una gorda que se vestía de negro y que tenía un hermoso par de tetas bizcas que apuntaban al cielo. Le decían a Carola, a la gorda, digo. Y Clavo la maltrataba ni bien podía. Una madrugada, le rompió dos dientes con el pico de una cerveza.
La vez que lo conocí, Clavo fanfarroneaba con la plata que tenía en el bolsillo. Me acuerdo que esa misma noche nos fuimos de caravana bancados por él. Éramos seis contando a la gorda y anduvimos de un boliche a otro hasta que se hizo de día. Nos tomamos hasta el agua de los floreros. A las ocho menos cuarto, cuando volvimos, apretó a Emilio contra la pared de la farmacia porque se le cantó hacerlo. Lo agarró del cuello y le dijo que los enemigos son la sal de la vida. Después, miró a la gorda que no paraba de reírse y le puso un buen pollo en la oreja.
Sigo corriendo con el dolor a cuestas. Llevo pegada al cuerpo la remera de Iron Maiden que me regaló Finito. Está manchada de sangre y un poco rota; pero no me importa, al contrario, de ahora en más va a ser mi remera de combate. Verdadera ropa heavy. Pienso esto porque tengo miedo. Estoy cagado de miedo. Soy así: me la aguanto mejor cuando imagino pavadas.
Ahora, veo al tintorero parado en la puerta del negocio. Se llama Kabuzaki o una mano parecida. Es un cagón hijo de puta. Me señala y le habla a un par de viejas que lo escuchan como si fuera sabio. Le debe estar contando de la vez que le rompimos la vidriera a piedrazos. Me acuerdo que el tipo corría de un lado a otro gritando pero no se acercaba. Clavo le dijo: La próxima te quemamos el boliche.. El tipo lloraba como una nena. Hay gente que se merece que le pinten la cara. Yo, a este Kabuzaki, le hubiese dibujado un paisaje de los almanaques que regala para fin de año.
Ya estoy en la cuadra de la plaza. Todo está como debe estar: los chicos en los juegos, los jubilados en los bancos, el prócer en la estatua. Voy atravesando una postal cotidiana. El dolor, ahora, parece que sube y es un caldo ácido que me llega a la boca. Escupo. En una fracción de segundo, distingo el árbol detrás del que se paraba Clavo a esperar a los distraídos de los que vivía. Una vez dijo que se había pasado un par de años en batán. Yo sé que mintió. El que estuvo preso habla para adentro, como sin ganas de que lo escuchen, como si le preocupara más recordar que decir.
Un tipo alto con cara de botón me sale al paso y trata de agarrarme. Yo vengo con un envión tremendo y el tipo termina desparramando en el piso. Que se cague, el infeliz. Veo el momento exacto en que una mujer se tapa la boca con una mano y con la otra agarra a su hijo. Soy una amenaza. Un relámpago. La voz del diablo, como diría Molina. Dentro de mi cabeza suena el reff de Doubleback. La guitarra de Gibbons me intoxica y casi me olvido que me persiguen tres muñecos mal pagos que, a esta altura, deben haber perdido la paciencia.
Doblo por la avenida y ya casi no tengo aire. Me faltan unos cien metros para llegar a la estación. Si llego me salvo. Un viejo que parece un buey, con una papada roja, me mira y hace un gesto con la mano. Yo tenía un gato que era tan blanco como el pelo de este maldito viejo. Era un bicho grande, de pelo largo. No le llamaba de ninguna manera. Los gatos no deben tener nombre. Va en contra de su naturaleza. Todas las tardes, el gato comía la carne que yo le dejaba en el fondo de la carpintería de Juanjo. Me conocía bien. Cuando me acercaba, se enredaba entre mis piernas. Me lamía las manos. El gato, ahora, está muerto. Lo mató Clavo ayer a la tarde. Dijo que quería probar la puntera de acero de sus borceguíes. Me lo contó él mismo hace unos quince minutos. Yo sonreí, miré el suelo y sacudí la cabeza negando. Clavo me dio un palmazo en el hombro en señal de amistad. Dije. Está todo bien. Así dije: Está todo bien, hermano. Y antes de que él pestañeara, le perforé el pecho con el tramontina con que le cortaba la carne al gato.
A Clavo se le aflojaron las rodillas y se me vino encima. Yo lo calcé de las axilas y lo empujé despacio hacia atrás. Todavía debe estar tirado sobre el aserrín con los ojos bien abiertos mirando las chapas del techo.
Los gritos de la gorda me hicieron reaccionar y salí corriendo. Dije: si llego vivo a la estación, safó. Y ahora, sin aliento, con el dolor mordiéndome el costado, empapado en transpiración, siento debajo de mis zapatillas cómo el tren hace vibrar el terraplén.


Luego de la lectura, debían elegir una de estas tres opciones:
1. Ponerle un nombre al protagonista, e inventarle una infancia y una adolescencia que justifiquen su realidad actual.
2. Continuar la historia del cuento imaginando el destino final del protagonista.
3. Contar la historia desde el punt6o de vista de uno de los personajes, Carola -la novia de Clavo-, en primera persona, como protagonista.

Joel Meta: Opción 1 (texto publicado en el blog "Reletra")

Daniela Otero: opción 1
Gastón no sabía bien cómo reaccionar cuando Clavo le hablaba. él pensaba que su dura infancia seguía, era muy difícil ser una persona normal en la realidad.
El cambio era rotundo, él siempre fue un esclavo del trabajo infantil, que su madre descubrió después de trece años.
Hacía solo cuatro que estaba viviendo solo, tratando de reencontrarse con sus padres.
Él me contaba que su infancia y adolescencia habían sido terribles. Vivía en un cuartucho lleno de telas y de máquinas, en el cual estaba, día y noche, trabajando para los secuestradores de sus padres. Él me preguntaba: -Por qué tengo esta vida...? Sí que no es justo.
Yo no encontraba respuestas a esas preguntas. Ningún niño merecía ni merece ser maltratado de esa manera. Lo único que él sí recordaba con felicidad de su infancia era el día en que pudo escapar de esos mal nacidos. Fue breve su comentario, pero muy directo. Él me dijo: -Fue un día de mucha lluvia, el local se inundó y yo huí como llamada de un león.
¡Pobre chico!, pensaba yo.
Ahora vivía trastornado, sin más guía que la de su dura infancia, sin ningún ejemplo o referente que le enseñase a distinguir lo que estaba bien de lo que estaba mal.

jueves, 4 de septiembre de 2008

EL TEATRO

En el marco de un taller de teatro coordinado por Diego Carballar y Martín Domecq, de Escuelas Lectoras, los alumnos desarrollaron, en forma grupal, escenas dramáticas respondiendo a unas consignas de los coordinadores.
Agradezco a los chicos que pusieron voluntad para escribir estos parlamentos y acotaciones. También significa que tomaron en serio la tarea de los dos jóvenes talleristas, de los chicos de otros cursos o divisiones y de las profesoras que forman parte del Proyecto de lectura. Hubo alumnos que, lamentablemente, no quisieron participar en esta actividad, pero fueron unos pocos.

Grupo A: Tamara Puchetta y Nathaly Ajila

La acción transcurre en el campo. Ramiro tiene 17 años y es estudiante. Tomás tiene 22 años y se dedica a trabajar. Deben tomar una decisión antes de que se pudra el cadáver de sus hermano sin ser sepultado.

Ramiro (gritando): ¡Tenemos que sepultarlo, es nuestro hermano!
Tomás (enojado): No, no podemos, tenemos que respetar la ley.
Ramiro: ¿Qué es más importante: la ley o nuestro hermano?
Tomás: (silencio)
Ramiro (enojado): ¡¡¡Contestame!!! ¿Qué es más importante: la ley o nuestro hermano?
Tomás: Las dos cosas, pero...
Ramiro (gritando): ¡¡Pero nada, es nuestro hermano!!
Tomás: No le podemos fallar al rey.
Ramiro: ¡Qué me importa a mí el rey! Yo voy a enterrar dignamente a nuestro hermano.
Tomás (yéndose): Si querés, andá vos, pero yo no.
Ramiro (alterado): ¿Por qué no vas? ¿Qué te importa más: el rey o nuestro hermano?
Tomás: Es la ley, ¡¡no la podemos romper!!
Ramiro: Si no vas, ¡¡olvidate de que soy tu hermano!!
Tomás: (silencio)
Ramiro: ¡Me voy, si querés venir, vení!
Tomás (lo toma del brazo): No te voy a permitir que vayas a hacer eso.
Ramiro (se suelta bruscamente): ¡Soltame! Y no me toques.
(Tomás lo tiene abrazado a Ramiro para que no se vaya. Ramiro le pega para soltarse, y se empiezan a pelear. De repente, Ramiro saca un cuchillo y lo apuñala a su hermano. Tomás muere.)
Ramiro (triste): ¿Ves lo que me hiciste hacer?
(Ramiro va a enterrar a sus dos hermanos. Al ser descubierto por la ley lo que hizo, la justicia lo sigue; y Ramiro se va al exilio.)


Grupo B: Sully Cárdenas y Daiana Garcilazo

Romina, de 16 años, y Tamara, de 14 años, ambas estudiantes. Tienen que tomar una decisión antes de que los pájaros se coman al cadáver de su hermano.

Romina: (angustiada) Hola, Tamara. ¿Qué vamos a hacer con nuestro hermano?
Tamara: (temerosa) Yo no pienso hacer ninguna locura. ¿Vos sí?
Romina: (llorando) No sé vos, pero yo voy a ir por el cadáver de mi hermano.
Tamara: (enojada) Yo no quiero ir en contra de la ley.
Romina: (continúa llorando) ¡Pero Tamara, es nuestro hermano! No podemos dejarlo como si no fuese un ser humano.
Tamara: Te repito que yo no voy a hacer nada. Pero no te preocupes, que no le diré nada a nadie.
Romina: (enfurecida) No, Tamara, hacé lo que quieras; si querés, contale a todo el mundo. A mí no me importa, pero yo salvaré a mi hermano.
Tamara: (riéndose) No te enojes conmigo, Romina. Entendeme, no puedo cometer tal locura. Aquí nos diremos adiós.
Romina: Bueno, hermana mía, cuidate, y gracias por tomarte un tiempo para poder vernos y hablar de nuestro hermano.
Tamara: Perdoname por no poder ayudarte. Cuidate y hacé tus cosas con prudencia. Nos vemos pronto.


Grupo C: Andrea Daniela Saganías y Daiana Verónica Falcón

Tatiana tiene 15 años y se dedica a estudiar. Rodrigo tiene 18 años y se dedica al periodismo. Ambos se encuentran en la costanera para tomar una determinación respecto de sepultar o no a su hermano, antes de que su cuerpo sea devorado por animales carroñeros.

Tatiana: (con voz seria) Pensé que no ibas a venir.
Rodrigo: ¿Cómo no iba a venir? ¿Qué pasó? (observando el río)
Tatiana: Es sobre el tema de nuestro hermano...
Rodrigo: Bueno, ¿qué pretendés hacer?
Tatiana: Quiero enterrar a nuestro hermano para que pueda descansar en paz.
Rodrigo: (gritando) ¿No entendés que, si hacés eso, ponés en riesgo tu vida?
Tatiana: Sí, lo entiendo, pero no podemos dejar en banda a nuestro hermano.
Rodrigo: (en tono alto) Es una locura. No podés arriesgarte así. No lo podés hacer.
Tatiana: (con voz firme) Es una locura, sí, pero lo voy a hacer con o sin vos. Yo voy a hacerlo por mi hermano. Vos si querés no me ayudés, pero yo lo voy a hacer.

Grupo D: Nicolás Cruz, Grover Contreras, Adol Aguilera e Iván Méndez

Roque tiene 27 años y es arquitecto. Tomás tiene 29 años y es carpintero. Ambos se encuentran en una ciudad marítima. Deben tomar una decisión sobre sepultar o no el cadáver de su hermano antes de que se cometa un crimen.

Roque: Voy a enterrar el cuerpo de nuestro hermano.
Tomás: ¡No vas a enterrarlo!
Roque: ¿Por qué?
Tomás: Porque no, y no pensés en eso.
Roque: (muy enojado) Pero él es nuestro hermano.
Tomás: (muy serio) Lo sé. Pero no voy a cambiar de respuesta.
Roque: Es por esa tonta ley, ¿verdad?
Tomás: Sí, es por eso.
Roque: Te pido por favor que lo reconsideres.
Tomás: No puedo, porque estarías arriesgando tu vida.
Roque: No podés ser tan estúpido, no puedo dejarlo ahí.
Tomás: Hacé lo que quieras. Es tu vida, no la mía.
Roque: Lo haré, sacaré a mi hermano de ahí y le daré entierro, como Dios manda.




Escena

domingo, 31 de agosto de 2008

LIBROS RECOMENDADOS

Los alumnos recomiendan los siguientes textos narrativos:

CUENTOS
"El diablo en la botella", de Robert Louis Stevenson.

NOVELAS
El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle.
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson.
Los crímenes de la calle Morgue, de Edgar Allan Poe.
Viaje al centro de la Tierra, La vuelta al mundo en 80 días, ambos de Julio Verne.
La venganza de la vaca, de Sergio Aguirre.

POEMAS ÉPICOS
La Ilíada, La Odisea, ambos de Homero

CUENTO DE TERROR

Hola, ahora pasamos al género narrativo. En un taller de narración oral, coordinado por Dina Astourian y Andrea Sabaris (Escuelas Lectoras), los chicos de 2° 3°, junto con los de 2° 2° y 4° 2°, produjeron en grupos cuentos de terror.
Las narradoras contaron dos cuentos y luego propusieron a los alumnos que inventaran relatos con la ayuda de unas cartas con situaciones de conflicto y diversos títulos sugerentes para incentivar la imaginación de los chicos.
Las profesoras Adriana Magio y Adriana Santa Cruz publicaron otros relatos en los blogs Reletra y Cuarto Segunda, respectivamente.

"Una visita infernal"
El trece de agosto, un grupo de estudiantes partió hacia un pueblo lejano para investigar una serie de desapariciones misteriosas. Al llegar, notaron que el pueblo estaba solitario y sólo había ancianos en las puertas de las viviendas. Los jóvenes empezaron la investigación sobre las desapariciones extravagantes. Se dividieron en grupos y buscaron por lugares diferentes las razones de esta situación.
Por una parte, un grupo encontró disfraces, máscaras, que eran justamente con los que habían visto al asesino. El otro grupo halló una casa, de la cual provenían gritos y ruidos extraños. Los chicos se juntaron y decidieron volver allí para encontrar algún rastro del asesino. Una vez adentro, se sentían perseguidos y observados por alguien. Entonces, decidieron enterarse rápido de dónde provenían esos sonidos.
A medida que iban investigando la casa, se iban separando en forma individual. Uno de los chicos, que se había perdido en el pueblo, llegó a la casa, buscó y buscó. Escuchaba los gritos de sus amigos, ruidos, pero no podía descubrir de dónde venían. Desesperado, huyó. Tiempo después, volvió al pueblo y se encontró con que sus amigos habían sido asesinados por el misterioso enmascarado.
LA POESÍA

En el marco de un encuentro poético Encuentro poético con los escritores Alba Estrella Gutiérrez y Alejandro Bettinotti (Proyecto de lectura), los alumnos de 2° 3° desarrollaron las siguientes actividades:

PRIMERA
Seleccionaron en grupo, en la biblioteca de la escuela, seis poemas y elaboraron fichas de recomendación:

"Si de amores", de Karina Pueyo (Victoria Moraga y Evelyn Barrios)Pueyo, Karina, Huellas de amor, ed. Grupo Cero, Buenos Aires, 1998, pág. 7.
Recomendación: Es interesante, nos llama la atención cómo está escrito, y está bueno.

"Amor", de Menassa de Lucía, Alejandra (Daniela Otero)
Menassa, Lucía Alejandra, Al oído del viento, ed. Grupo Cero, Madrid, 1999, pág. 60.
Recomendación: Creo que el poema muestra otra parte del amor. Expresa lo más íntimo. Lo recomendaría porque es una buena forma de reconocer las diferentes etapas de este sentimiento.

"Sodoma y Gomorra", de Adriana Maggio (Joel Meta y Facundo Napp)Maggio, Adriana, Te doy mi palabra, ed. El Francotirador, Buenos Aires, 1998, pág. 17.
Recomendación: El libro está muy bueno: ayuda a valorarnos y respetarnos a nosotros mismos.

"Los diez mandamientos", de Adriana Maggio (Antonella González, Tamara Puchetta y Natahaly Ajila)
Maggio, Adriana, Te doy mi palabra, ed. El Francotirador, Buenos Aires, 1998, pág. 39.
Recomendación: Te ayuda a reflexionar, a querer, a respetar y a valorar tus propios sentimientos; y es lindo cómo expresa las palabras.

"Tu risa", de Ramón de Campoamor (Iván Mendez y Nicolás Cruz)
De Campoamor, Ramón, Antología, Tomo III, Casa Editora de Rodríguez Giles, Buenos Aires, pág. 248.
Recomendación: Lo recomendarían porque es fácil de entender, es romántica y usa las rimas perfectas para cada verso.

"Rosa de los vientos", de Guillermo Barrio (Daiana Falcón y Daniela Garcilazo) Ficha pendiente.

SEGUNDA
Eligieron por votación, en el aula, tres de los seis poemas, utilizaron dos versos de cada uno y agregaron, en cualquier orden, seis versos de su propia invención y un título. Vean los resultados:

"Mi mujer perfecta", de Nathaly Ajila
Para llegar a ella
Elimino mis penas.
Miro de frente al sol
Para ver sus sentimientos.

De recuerdos se viste mi piel
Y mi corazón suprime el dolor,
Al sentir su aroma,
La risa veleidosa.

Su rosa de los vientos
Toca mi alma
Y escucha su canción
Como el aura ligera.

"No te olvidaré", de Joel Meta
Por mucho tiempo
Navegué en ríos de alcohol.
Creí que era el camino
Para cerrar
La celda abierta
Que dejó en mí.

Nunca podré olvidar
Sus mejillas de rosa.
Para llegar a ella,
La risa veleidosa
Debió ser primero,
Luego nos esperó la cama.

"Recuerdos", de Tamara Puchetta
De recuerdo se viste mi piel,
Te recuerdo a ti siempre,
Tus cartas sobre mi cama.
La risa veleidosa,
La mirada profunda
Y tu mejilla de rosa.
Navego los ríos de alcohol
Para llegar a ti.
Busco en mi corazón
tu belleza interna.

TERCERA
Respondieron, en forma individual, a unas preguntas motivadoras. Con sus respuestas, en cualquier orden y con las modificaciones necesarias, armaron poemas propios con sus respectivos títulos. Compartimos algunos:

"Mi viaje soñado", de Nathaly Ajila
No puedo avanzar por el dolor,
No es lo que yo acepto.
Los recuerdos a mis seres queridos
Hacen que empiece un nuevo viaje.

Australia es un lugar perfecto,
Y aquí soltaría mis recuerdos.
Si el mundo fuera oscuridad,
Mostraría la felicidad
Que es la luz y la solución.

Los recuerdos me ponen mal
Y, si perdiera el de mis afectos,
Pasaría por todas las etapas,
Aunque llegue a la aceptación.

Siguiendo con mi viaje
Y, aunque sea un camino difícil,
Cortaría todo lo malo
Hasta llegar a mi destino.


"Recuerdos al viento", de Daniela Otero
Pensar en perder
A mis seres amados
Me desespera, me daBronca y tristeza.
Mi mamá:La que me dio flores,
La que aceptó mis errores.
El amor de mi vida,
Que cierra mis heridas.

Música, una cama y
Las fotos más deseadas.
En Egipto estarían
Con una rosa marchita
Y sin guerras malditas.

"Sentimientos encontrados", de Daiana Falcón
Mis amigos y familia
Son los que me mantienen aquí,
Pero si decidiera iniciar un viaje
Llevaría sus fotos y cartas.
Aunque mi deseo sería
Que algunos me acompañen.
Iría a aquel lugar donde siempre soñé,
La cultura que amé, Japón.
Si perdiera todo lo que me identifica,
Sentiría mucha bronca y tristeza,
Allí se encontrarían recuerdos de quienes quiero.
Iluminaría con una mirada
El rostro de la persona que más quiero,
Y dejaría ir con el viento
Aquellos malos recuerdos.
Intentaría recuperar amistades,
Olvidar momentos angustiantes.
Para separar dos etapas en mi vida
Y dejar de ver fotos
Que recuerden malos momentos.

BIENVENIDOS/AS

Bienvenidos/as a este blog. En él, los alumnos de 2° 3° -T.M.-, de la Escuela de Comercio N° 7, CABA, aceptaron entusiasmados la propuesta de publicar sus propias creaciones, en el marco de un Proyecto de lectura: "El lector como intérprete y productor de conocimiento".
De dicho proyecto participan también los chicos de 2º2ª y 4º2ª T.M., alumnos de Adriana Maggio y de Adriana Santa Cruz, respectivamente. Los invitamos también a visitar los blogs: http://www.reletra.blogspot.com/ http://www.losdecuartosegunda.blogspot.com/.
Estamos convencidos de que comunicar es, como dice el sociólogo Ander-Egg, "salir de sí mismo y compartir algo con los otros". Los lectores, a través de su interpretación y comentarios, animan, reaniman y mantienen en vigencia las obras. Por eso estimulemos el vuelo de la imaginación y el espíritu.

Segundo Tercera Comercial N° 7